miércoles, 17 de febrero de 2010

QUÉ LOCURA!!

La verdad es que siempre he intuido que soy un poco gafe.

Todo empezó hará 8 años año arriba año abajo, cuando llegué nueva al colegio Sierra Elvira. Si ahora soy feliz pues imaginate con 8 años menos, que no tienes ninguna obligacion social como usar ropa interior, usar desodorante o depilarte. Quizás fue por eso por lo que me costó tanto integrarme en mi nuevo colegio.

Bueno, pues corría el año 2002, más concretamente mayo del 2002, más concretamente el día después de mi comunión en mayo del 2002. Era un día emocionante, porque nos ibamos de excursion con el colegio a Guadix, un pueblo granadino más metropolitano que Tiena si cabe. Yo llevaba encima todos mis nuevos regalos: mi camiseta nueva, la camara digital... Nada podia salir mal porque yo llevaba mis zapatillas nuevas de Agatha Ruiz de la Prada.

Antes de continuar, debes saber que si hay una cosa durante la cual no se puede molestar a un Zabala es mientras come. Cualquier cosa que le digas le va a entrar por un oído y le va a salir por el otro si tiene un bocadillo de mortadela en la mano. Ademas siempre tenemos hambre en momentos menos indicados, como cuando llegábamos una hora tarde al aeropuerto de Londres para volver a Granada y yo le grite a mi madre que si no me daba el bocadillo la iba a matar, pero esa historia la contaré más tarde.

Volviendo al tema, estabamos en Guadix de excursion y el día iba bastante bien, hasta la hora del desayuno. Paramos en una fuente para beber agua y comer, y yo me concentré tanto en mi comida que cuando levanté la vista no había nadie. Miento, tambien había dos niñas que me miraban esperando que yo les dijera donde estaban los profesores.
Estuvimos dando vueltas por el pueblo casi 3 horas, preguntando a los pueblerinos si habían visto a un grupo de niños gritando. Pero nada, no habia manera.
Cuando ya eran las 2:30 pm (y me estaba volviendo a entrar el hambre) me acordé de que ibamos a ir a comer a un rio. Preguntamos a una pareja de ancianos y BINGO!!! Efectivamente estaban alli. Como era la nueva, la mitad de la gente no se había enterado de que me había perdido, y la otra mitad se rió mucho de mi.
Pero yo era muy feliz, y en cuanto me monté en el autobus de vuelta a casa, justo antes de quedarme dormida (con la boca abierta) me comí un bocadillo de tortilla

PD- Mi vecino me acaba de ver bailando muuuuy emocionada a solas en mi habitación, lo cual no sería tan grave de no haber sido porque yo estaba en bragas.

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